La escritura automática: 3 beneficios para el escritor

Hoy quiero hablarte de un ejercicio que puedes hacer si estás viviendo una fase de bloqueo creativo o si deseas adquirir un hábito de escritura. Venga, va, que sé que has leído el título: hoy voy a hablarte de la escritura automática.

Qué es la escritura automática

La escritura automática es un proceso inconsciente o semiconsciente de redacción. Consiste en transmitir las palabras tal cual surgen en nuestra mente, sin reflexionarlas ni tener un tema preciso del que escribir, y plasmarlas tal cual en el texto. En otras palabras, lo que se persigue es que aflore el subconsciente en el escrito, por lo cual no esperes que el texto resultante tenga coherencia.

La escritura automática permite liberar el subsconsciente para escribir lo que se nos ocurra, sin tener en mente la expectativa de trabajar ninguna idea o elemento literario. - piopíalo    

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Historia de la escritura automática

La escritura automática no surge como práctica literaria. Por el contrario, su origen está asociado al deseo de contactar con el Más Allá. Durante el siglo XIX la escritura automática era una práctica realizada por mediums. Se pensaba que un espíritu encarnaba el cuerpo del medium, quien entraba en trance y escribía las palabras o el mensaje que ese ente quería transmitir.

El empleo de la escritura automática con fines literarios surge en el primer tercio del siglo XX, dentro del surrealista. Esta vanguardia artística estaba influida por las teorías psicoanalíticas y freudianas, las cuales intentan analizar el funcionamiento del inconsciente. Así, a través del arte se pueden expresar los sueños, deseos ocultos, fantasías, etc. de tal manera que, en cierto modo, el arte sería para estos autores manifestaciones de ese inconsciente.

André Bretón (1896-1966), escritor y fundador del surrealismo, introduce la escritura automática dentro de la práctica literaria. El objetivo que perseguía era obtener una obra literaria enraizada con el subsconsciente y lo onírico que fuera la expresión de ese “yo oculto” del autor de la obra. Así, se obtendría una obra libre del control de la razón, de la estética y de la moral.

Porqué puede ser beneficiosa esta práctica para el escritor

Hoy en día no se emplea la escritura automática con el fin de obtener una obra literaria completa (a no ser que se desee escribir una obra surrealista). Sin embargo, sí es una práctica empleada por algunos autores por otros motivos.

1. Para superar el bloqueo del escritor

Es posible que alguna vez hayas vivido una situación de bloqueo creativo. Es ese momento en que las ideas no fluyen y la hoja en blanco se resiste a que escribas en ella. Hay veces que ese bloqueo lo sufres en medio de la escritura de una obra y en otras ocasiones lo padeces porque no sabes sobre qué escribir.

Tanto en uno como en otro caso, realizar la escritura automática te puede resultar útil. En primer lugar, no tienes que preocuparte de qué es lo que vas a escribir ni si es bueno o malo. Simplemente te dejas volar. Después de la sesión de escritura automática puedes leer lo escrito y quizás de ahí obtengas inspiración.

Por supuesto, ese texto no será la obra en sí, sólo es el punto de partida. Tu inspiración puede venir de una imagen, una frase, o una escena. Sea cual sea la idea, más tarde tendrás que trabajarla. Para ello puedes emplear alguna de las técnicas que te explico en los artículos Cómo descubrir ideas para escribir una novela o relato Parte I y Parte II.

2. Para conseguir un hábito de escritura

Si uno de tus retos es escribir a diario pero no lo logras porque no sabes sobre qué escribir, la escritura automática puede ayudarte. En este caso, tu objetivo no será escribir un gran texto u obtener una idea para un relato o una novela (aunque si surge, a nadie le amarga un dulce). El objetivo es adquirir la rutina de escribir a diario.

Así, al no preocuparte de la calidad del texto, sino únicamente del acto de escribir, puedes emplear la escritura automática para habituarte a escribir con una frecuencia determinada. Más delante, una vez que ya hayas incorporado el hábito, podrás orientar tus sesiones de escritura a obtener mejores textos y crear la obra que deseas.

Para este objetivo también puede ayudarte el escribir un diario personal. En este artículo te hablo de ello.

3. Para explorar otros registros en su prosa

Cuando escribimos nuestros primeros textos, solemos emplear un narrador en primera o tercera persona que se expresa en un estilo estándar. O bien, en nuestro ánimo de escribir un buen texto, empleamos un estilo “hipercorrecto”, artificioso o barroco.

En ambos casos puede ser adecuado explorar otros registros para enriquecer nuestro estilo. Cuando estamos en medio de una sesión de escritura automática, las palabras fluyen sin sentido, nos expresamos sin censuras ya que, en cierto modo, es el inconsciente el que escribe. Así, no prestamos atención a lo que consideramos “buen estilo”, a ideas preconcebidas,  o tenemos preferencia por ciertas palabras frente a otras.

Nuestra pluma se soltará, se hará más natural y nos expresaremos de forma más auténtica. Insisto en la idea de que el texto resultante en raras ocasiones debe tomarse como un texto final. Pero esta práctica nos ayudará a soltarnos cuando escribamos nuestros relatos y novelas.

Cómo hacer escritura automática

En el Primer manifiesto de surrealismo (15 octubre 1924) André Breton explicaba cómo realizar una práctica de escritura automática de la siguiente manera:

“Haced que os traigan recado de escribir, tras haberos instalado en el lugar más favorable para la concentración de vuestro espíritu en sí mismo. Colocaos en el estado más pasivo o receptivo que podáis. Haced abstracción de vuestro genio, de vuestro talento y del talento de todos los demás. Repetid para vosotros mismos que la literatura es el más miserable camino que conduce a todo. Escribid aprisa, sin tema pensado de antemano; lo bastante aprisa para no recordar y no veros tentados a releer lo escrito. La primera frase vendrá por sí sola, tan cierto es que en cada segundo hay una frase, extraña a nuestro pensamiento consciente, que está pidiendo exteriorizarse…”

El propio Breton era consciente de las dificultades de mantener ese estado de “no consciencia al escribir”. Y es que, queramos o no, es probable que cuando estemos desarrollando esta práctica aparezca nuestra razón y queramos escribir un texto lógico y bien escrito. Así, Bretón hace la siguiente recomendación:

“A continuación de la palabra que os parezca de origen sospechoso (consciente) poned una letra cualquiera, la letra L, por ejemplo, siempre la L, y al imponer esta inicial a la palabra siguiente conseguiréis que de nuevo reine la arbitrariedad”.

Cómo practicar la escritura automática paso a paso

Recogiendo estas ideas, es posible realizar este paso a paso para practicar la escritura automática:

  1.  Escoge un lugar cómodo y tranquilo donde no tengas distracciones.
  2. Apaga el teléfono y si trabajas con ordenador no abras las redes sociales.
  3. Realiza algunas respiraciones profundas y relájate. Si te ayuda a relajarte, ponte música instrumental suave.
  4. Deja vagar tu mente.
  5. Escribe de manera espontánea lo que se te ocurra.
  6. No repases y no valores lo escrito mientras estás escribiendo.
  7. Si percibes que estás dirigiendo tus pensamientos, párate y comienza el ejercicio o déjalo para otro momento si estás nervioso.

Y tú, ¿has practicado la escritura automática alguna vez? ¿Conocías esta práctica? ¿Qué otros beneficios de la escritura automática se te ocurren? Cuéntame, cuéntame…

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RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

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