Cómo escribir una novela o relato diferente (I): Juega con el formato textual

A veces la línea entre una historia “resultona” y una historia “brillante” es sólo la manera de contarla. Estoy segura de que antes de sentarte a escribir tienes has trabajado personajes y trama. Sin embargo, puede que no hayas reflexionado mucho (o quizá

s nada) en cómo vas a transmitir al lector toda esa información. Es decir, es posible que no hayas pensado en cómo vas a narrar tu historia.

Este es el primer artículo en el que voy a ofrecerte algunas estrategias o herramientas encaminadas a que tu historia brille más. Pero lo dicho en este artículo (y en los venideros) no debes tomártelo como algo “obligatorio” de hacer para que tu novela o relato sea bueno. Recuerda que en literatura no hay reglas fijas, y lo que le va bien a una historia no tiene por qué servirle a otra.

Con estas propuestas sólo quiero ofrecerte herramientas para que puedas valorar otras opciones a la hora de narrar tu historia. Espero que te sean de utilidad para abrirte horizontes y que tengas diferentes versiones entre las que escoger la mejor para que tus personajes y tramas sean especiales.

Y la primera propuesta es esta: juega con el formato textual.

Juega con el formato textual

Una característica de nuestros primeros textos es que suelen estar escritos utilizando la prosa literaria tradicional donde se alterna la voz del narrador con los diálogos. Es decir, como están escritas la mayor parte de las novelas o relatos.

Si pensamos en ofrecer una mayor originalidad y decidimos cambiar el tipo de formato textual, normalmente recurrimos al diario o a la carta. Y es que la epístola y el diario han sido trabajados a lo largo de la literatura y seguro que hemos leído algún libro escritos en estos formatos. No sé si conoces la divertida novela de Eduardo Mendoza Sin noticias de Gurb, donde un alienígena narra a través de su diario la desaparición y búsqueda de su compañero Gurb en la Tierra. Otro ejemplo lo tienes en El color púrpura de Alice Walker, donde la protagonista cuenta su historia a través de unas cartas que escribe a Dios.

Más allá del diario y la epístola

Sin embargo, me gustaría animarte a probar otro tipo de formatos. Fíjate, por ejemplo, en lo que hace Laura Esquivel en Como agua para chocolate. En esta novela introduce recetas de cocina como recurso expresivo que le ayuda describir el estado emocional o historia de sus personajes. En otras palabras, las recetas de cocina no son una mera curiosidad, sino una herramienta para hacer que el lector “conecte” mejor con la protagonista.

Por su parte, Lucía Echevarría en De todo lo visible y lo invisible utiliza un informe médico para informar al lector de un hecho de la trama. Aunque un informe médico no es un formato textual literario, la autora sí le confiere una función literaria: hacer que el lector “viva” ese hecho, se sitúe directamente en la trama sin intermediarios (como podrían ser la voz del narrador o la de los personajes).

Otros ejemplos

¿Otros tipos de formatos textuales que puedes utilizar? En realidad, todos los que se te ocurran:  puedes introducir en tu narración wassaps, canciones, noticias de prensa… incluso notas y avisos que se dejan en la puerta de los establecimientos cuando el propietario está ausente. Como ejemplo, aquí tienes el microrrelato Aviso de M. José Barrios González:

“Estimados clientes,
He salido un momento a pedir la mano de Rosaura, la hija del sastre. Llevo demasiado tiempo solo.
Si acepta, huiremos juntos de la ciudad, nos casaremos en la primera iglesia que encontremos en el camino y tendremos dos hijos. Al mayor lo llamaremos Anselmo, por mi abuelo.
De lo contrario, volveré en cinco minutos.
Disculpen las molestias,
M.”

Como ves, la autora ha optado por escribir una historia común de amor o desamor (no sabemos si finalmente Rosaura accederá a la petición del protagonista). Sin embargo, la ha contado de manera distinta al utilizar este “aviso” como formato textual.

Y tú, ¿has empleado formatos textuales poco comunes en tus escritos? Si no lo has hecho, te propongo un juego: ¿por qué no tomas alguno de tus relatos antiguos y valoras el introducir esta idea? Cuéntame, cuéntame…

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RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

2 thoughts

  1. Muy buenos vídeos, todas las explicaciones, claras, que logran entenderse muy bien, han sido de gran utilidad. Gracias

    1. Muchas gracias, Marta, por tomarte el tiempo de leerme o ver mis vídeos y dejar tu comentario. Me alegra que te resulte práctico.

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