El extrañamiento como técnica literaria

Estamos comenzando el otoño. Aunque si me estás leyendo desde el hemisferio sur estarás comenzando la primavera. Sé que esto no es nuevo para ti. Has vivido varios otoños y primaveras para reconocer la estación donde te encuentas. Sin embargo, este otoño se me está presentando diferente.

No recordaba así el acortamiento de los días, ni la humedad que entra de la calle cuando abro la ventana por la mañana. El tacto de la manta con que me cubro al final de la tarde también es nuevo para mí. Y el café con leche, tan calentito, me sabe de otra manera.

Sensaciones (des)conocidas y diferentes. Qué jugosas para inspirarnos, ¿verdad?

Hoy quiero hablarte del extrañamiento. Además de definirte este concepto, me gustaría comentarlo desde una doble perspectiva:

  1. Como técnica literaria para conseguir una obra original que sorprenda al lector
  2. Como técnica para entrenar nuestra creatividad como escritores y poder desarrollar la inspiración.

¿Vamos a ello?

El fenómeno del extrañamiento

El cerebro identifica como cotidiano el entorno que habitamos con frecuencia y las experiencias que repetimos en el día a día. Por esta razón, prestamos menos atención a los detalles de las cosas, personas y hechos que son familiares. Esto impide que percibamos nuevos pormenores de lo ya conocido. En otras palabras, nuestra percepción se automatiza como consecuencia de la rutina.

Sin embargo, cuando tomas cierta distancia de algo o bien te has deshabituado a vivir alguna experiencia determinada, tu cerebro se ha desfamiliarizado de esas percepciones y te ofrece nuevas sensaciones sobre lo que ya conoces. En cierto modo, estás “mirando con ojos nuevos” la realidad.

Por tanto, el fenómeno del extrañamiento sería el percibir “como nuevo”, o desde una perspectiva diferente, algo cotidiano.

La literariedad y el extrañamiento como técnica literaria

El concepto de extrañamiento fue desarrollado por el crítico y escritor Victor Shklovski (1893-1984), uno de los primeros teóricos del formalismo ruso, en El arte como artificio (1917). Para poder explicarlo, Shklovski parte del concepto de literariedad.

La literariedad es aquello que determina que una obra sea literaria y no de otra clase. Quizás estás pensando que eso que diferencia la obra literaria es el lenguaje. Pero, como ya te habrás dado cuenta, es un lenguaje particular, diferente al de la vida cotidiana o al que se emplea en otras artes (lenguaje visual, sonoro, etc.)

Por tanto, vamos a afinar un poquito más: la literariedad es el conjunto de hechos lingüísticos que diferencian el lenguaje literario de otros lenguajes (artísticos o de la vida cotidiana).

Es posible que te estés preguntando qué tiene que ver el concepto de literariedad con el de extrañamiento. Recuerda que el fenómeno del extrañamiento es percibir las cosas de otra manera por medio de la desautomatización (o desfamiliarización) del entorno.

Aquí me gustaría subrayar que el extrañamiento no modifica la percepción en sí, sino la manera en que se nos presenta la realidad que percibimos. En otras palabras, lo que se modifica es la perspectiva desde la que advertimos esa realidad. Teniendo esto en cuenta, ¿qué es lo que permite al autor presentar la realidad al lector y crear una sensación de extrañamiento? En efecto: el lenguaje. Ya puedes ver la conexión entre la literariedad y el extrañamiento, ¿verdad?

Como técnica literaria, el extrañamiento consiste en ofrecer por medio del lenguaje literario una nueva perspectiva de la realidad. Dicho de otro modo, lograr que el lector perciba como extraño lo conocido.

La materia prima con la que cuenta el autor, como decía, es el lenguaje literario. Por tanto, el extrañamiento se puede construir a través de recursos como estos:

  • Lo grotesco
  • La exageración
  • Los contextos inhabituales
  • Lo absurdo
  • Las palabras inusuales
  • Etc.

El objetivo de este artículo es definir el extrañamiento. Me extendería demasiado si explicara cada uno de los recursos anteriores (algo que me anoto para desarrollarlo en otro artículo).  Sin embargo, no quiero que el texto de hoy sea “algo abstracto”, por lo que voy a exponerte un ejemplo:

El efecto del extrañamiento en el lector. Ejemplo: Intrucciones para subir una escalera, J. Cortázar

Quizás el texto más conocido donde se produce el efecto de extrañamiento es en Instrucciones para subir una escalera de J. Cortázar.  Así comienza:

“Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.”

En este ejemplo se ve con claridad que no se modifica la percepción que tenemos de la escalera, sino que el uso del lenguaje literario nos ofrece una nueva perspectiva de la misma. Esta perspectiva permite al lector “ver” la escalera “por primera vez”. La descripción detallada de la escalera, el hecho de que estemos “en posesión momentánea de un peldaño o escalón”, etc. hace que el lector no conozca (extrañe) algo tan habitual como es este elemento arquitectónico tan común.

La creatividad del escritor y la técnica del extrañamiento

Como has visto, el extrañamiento es un recurso excelente para producir impacto y sorpresa en el lector. Sin embargo, no quiero cerrar este artículo sin destacar que el extrañamiento puede ser una herramienta poderosa para entrenar la creatividad del escritor.

En este otro artículo te hablaba de que uno de los enemigos de la inspiración son las ideas preconcebidas. Si te pregunto para qué sirve una cuchara, casi con total seguridad me indicarías que se utiliza para coger algún líquido o tomar sopa. Sin embargo, gracias al extrañamiento, podemos apreciar la cuchara desde otras perspectivas, desde el asombro (como en el texto de Cortázar con la escalera) hasta imaginar otras funcionalidades (como para construir una muñeca cuya cabeza sería la parte cóncava de la cuchara, y el cuerpo, el mango de la misma).

Hacer el ejercicio de mirar los objetos o las situaciones desde el extrañamiento va a entretar nuestra creatividad como escritores. Estaremos apreciando nuevos detalles que antes se nos escapaban por cotidianos y, además de escribir textos que produzcan ese efecto en el lector, también encontraremos nuevas alternativas para resolver esa trama que nos traía de cabeza o completar la personalidad de nuestro protagonista.

Además, si sufres en algún momento un bloqueo como escritor, poner en práctica esta técnica puede ayudarte a que las ideas vuelvan a aparecer con fluidez.

Y tú, ¿has practicado alguna vez el extrañamiento? En caso de que lo hayas hecho, ¿ha sido para escribir un texto nuevo y sorprendente o como ejercicio para entrenar a tu musa? Cuéntame, cuéntame…

——————
RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

17 thoughts

  1. Me ha encantado el artículo. Muchísimas gracias, es de gran ayuda. Un abrazo en esta otoñal mañana de domingo.

  2. Muy buenos días, me ha encantado el artículo.
    Justo estaba pensando en tu trabajo cuando llegó!

    Y al terminar de leer siento:

    ” ya entiendo por qué no puedo evitar tomar café con leche con galletas por las mañanas. Aunque me empeñé en aplicar dietas modernas, la memoria infantil de los desayunos tibios se impone. El momento más íntimo del amanecer es cuando los grumos de galleta húmedos de leche marroncita se deslizan por la pared de la taza y hacen un bulto tibio en mi boca. Ahí es cuando siento que ya he desayunado, y que llevo el mimo suficiente para enfrentar el día.”

    Un abrazo y muchas gracias.

  3. Muy fresca e inspiradora mañana de otoño para ustedes, cómo no agradecer tan valiosa información y sobre todo cuando de exaltar las emociones, a través de nuestra propia percepción se trata.
    Que esta y todas las demás mañanas otoñales, nos brinden el empuje necesario para continuar haciendo lo que nos envuelve de gozo la vida: escribir y mejor, consentidos con esa tacita de café con leche que entibia no sólo, nuestros labios, sino el corazón mismo.
    Saludos de luz y letras.

  4. La tristeza que invadía a Lucía por la pérdida de lo que ella consideraba Amor ,la obligó a escribir esa carta que con prolijidad dobló e introdujo en el sobre con su canto engomado, pensó en deslizar su lengua para humedecer y cerrar definitivamente esa historia , pero decidió que lo correcto sería acercarla a su ojo izquierdo que comenzaba a verter lágrimas de sal por la vida perdida junto a él.-

    Gracias por esta nota y por hacerme releer a Cortazar

  5. Muy interesante la técnica del extrañamiento. Perfectamente entendido. Una idea que los magos usan, para presentar efectos mágicos con objetos normales, como milagros o resultados extraordinarios, sin modificar su estado. En la escritura es lo mismo: un objeto puede ser descrito o presentado desde un punto de vista diferente aún siendo verdad. Por ejemplo: la antena de radio de un coche es la varita mágica que capta emisoras.

  6. Tomé dos talleres literarios aquí en San Francisco en inglés (porque no me quedaba otra, no encuentro grupos en español) hablaban del extrañamiento. Que el extrañamiento de aquí, que el extrañamiento de allá. Pensaba que era una palabra comodín de la profesora. Ahora me entero que es toda una técnica. Bueno,gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *