4 claves para planificar y conseguir tus objetivos como escritor

Empezamos el año con un montón de nuevos deseos y con ganas desarrollarnos como escritores, ¿verdad? Por esta razón, es probable que ya hayas pensado en un montón de cosas que te gustaría hacer durante los próximos doce meses. Sin embargo, puede que no sepas cómo organizarte para conseguir tus metas. Si estás en este caso, a continuación te indico 4 claves que te ayudarán a conseguir todo lo que te propongas.

[Por cierto, ya sabes que no es necesario que comiences tu planificación exactamente en enero. Puedes comenzar a organizarte en el mes que desees y durante el periodo de tiempo que tú elijas].

Las 4 claves de las que te hablaba son estas:

  1. Reflexiona sobre qué tipo de escritor eres y haz balance de tu año anterior.
  2. Define tus objetivos de escritura anuales.
  3. Descompón tus objetivos en acciones y éstas en tareas.
  4. Crea tu calendario de trabajo.

REFLEXIONA SOBRE QUÉ TIPO DE ESCRITOR ERES Y HAZ BALANCE DEL PERIODO ANTERIOR

Puede que esto pueda parece una obviedad, pero en mi opinión es el punto de partida para poder planificar nuestro año de escritura. Conocernos es imprescindible para definir nuestros objetivos de escritura. Reflexiona sobre qué lugar ocupa la escritura en tu vida y si es lo que realmente deseas. Por ejemplo, hay personas que desean disfrutar de la escritura compartiendo algunos de sus relatos con otros autores aficionados, otras quieren escribir y publicar pero de manera esporádica y otros, por el contrario, desean ser escritores profesionales (es decir, vivir de su escritura).

Una vez tengas claro esto, analiza cómo fue tu año pasado y qué acciones tomaste para conseguir ser ese tipo de escritor que deseas. Hay muchas acciones relacionadas con la escritura que puedes valorar y en las que puedes enfocar tus objetivos para los próximos meses. Algunas de ellas son estas:

  • Cuánto tiempo dedicaste a escribir
  • Si aprovechaste ese tiempo al 100% (o, venga, al 90%).
  • Qué acciones realizaste para difundir tu obra y si éstas fueron efectivas.
  • Cuántos libros leiste y si de ellos pudiste extraer ideas o técnicas narrativas para tus próximos textos (te recuerdo que aquí puedes descargarte mi guía “Cómo utilizar la lectura para mejorar como escritor”).
  • Si te formaste como escritor (haciendo ejercicios de estilo, tomando algún curso -por ejemplo, aquí tienes con los que puedo ayudarte online).
  • Si compartiste tus textos con otros escritores.
  • Etc.

DEFINE TUS OBJETIVOS DE ESCRITURA ANUALES

Para establecer tus metas como escritor durante el próximo año te sugiero que te enfoques en estos puntos:

  1. Concordar tus objetivos con el tipo de escritor que eres y el lugar que deseas que ocupe la escritura en tu vida.
  2. Proponerte objetivos realistas y realizables.
  3. Seleccionar un número pequeño de objetivos, sólo los más importantes para ti.

Concordar tus objetivos con el tipo de escritor que eres y el lugar que deseas que ocupe la escritura en tu vida

Una vez has reflexionado sobre qué lugar ocupa la escritura en tu vida y si es el que en verdad te gustaría, y has hecho balance de tu año anterior, es el momento de mirar al futuro. Ya cuentas con las herramientas adecuadas para definir tus objetivos de escritura para el próximo año. Subrayo la palabra “TUS” de “tus objetivos”, ya que éstos deben estar en consonancia con las conclusiones que has desarrollado tras realizar el punto anterior.

En mi opinión, aunque hay algunos objetivos que pueden ser adecuados para la mayor parte de los escritores, no es así en todos los casos. Voy a explicarme mejor. Puede que un objetivo deseable sea conseguir un número determinado de palabras escritas al mes. Sin embargo, ese número será diferente…

  • si deseas que tomarte la escritura de manera profesional,
  • si escribir para ti es una manera de “exorcizar” tus demonios” y compartir tus sentimientos con un grupo íntimo de personas,
  • si te gusta escribir un relato de vez en cuando y leerlo en algún grupo de escritores, pero no te planteas la publicación,
  • etc.

Así, lo primero que te sugiero es que los objetivos que te marques estén alineados con tus características como escritor. No asumas objetivos generales, sino enfócate en los que tú realmente necesitas, esos que te hagan realmente feliz (porque no olvides que escribimos para disfrutarlo).

Proponerte objetivos realistas y realizables

La segunda sugerencia que me gustaría hacerte es que te propongas objetivos realistas y realizables.  Escribir un relato al día puede ser un buen objetivo, pero quizá no te sea posible llevarlo a cabo. Valora el tiempo del que dispones y haz que tus objetivos sean alcanzables.

Esto no quiere decir que sólo consideres objetivos que sepas que vas ha realizar sí o sí (a no ser que hayas encontrado tu manera de disfrutar de la escritura al 100% y deseas mantener esa situación). Si tras realizar el balance de tu actividad en los meses anteriores consideras que hay aspectos que te gustaría mejorar, márcate un objetivo que te suponga un esfuerzo, pero, insisto, que ese esfuerzo sea realista y  alcanzable.

Seleccionar un número pequeño de objetivos, sólo los más importantes para ti

Es probable que ya tengas ganas de sentarte a escribir una lista con los objetivos que te gustaría conseguir este año. Quizás tengas la tentación de asumir como objetivos cualquier deseo relacionado con la escritura que se te pase por la cabeza. Pero, ¿todos ellos tienen la misma importancia?

Lo más seguro es que algunos de esos objetivos sean prioritarios para ti, mientras que otros puedan ser aplazables o bien puedan englobarse o asociarse entre sí. Por ello, te sugiero que escojas un pequeño número de objetivos anuales, por ejemplo tres. De esta manera podrás enfocarte en lo que realmente es importante para ti y no emplearás energía en conseguir objetivos que no te hagan disfrutar tanto de tu escritura.

Aquí tienes algunos ejemplos de objetivos. Como ya habrás deducido al leer hasta aquí, no te los pongo para que los asumas, sino para que te sirvan de inspiración y para que, en caso de que coincida con tus propios objetivos, los modifiques y adaptes a tus circunstancias:

  • Escribir una novela.
  • Publicar y difundir una obra que ya esté escrita.
  • Escribir un relato cada 15 días, donde me obligue a probar nuevas técnicas narrativas.
  • Leer 3 libros al mes y analizarlos para aprender recursos de escritura.
  • Formarme como escritor.
  • Etc.

DESCOMPÓN TUS OBJETIVOS EN ACCIONES Y TUS ACCIONES EN TAREAS

Una vez que hayas seleccionado 3 objetivos anuales es el momento de pensar qué tipo de acciones deber realizar para logarlos. Esta lista de acciones será diferente dependiendo del tipo de objetivo y del tiempo que dispongas para llevarlo a cabo.

Así, si tu objetivo es escribir una novela histórica, tendrás que realizar un buen número de acciones para lograr tu meta en este año. Algunas de ellas son estas:

  • Documentarte.
  • Crear el perfil de los personajes.
  • Crear la línea argumental principal y las subtramas.
  • Escoger la voz del narrador y el punto de vista más adecuado para tu historia.
  • Redactar cada capítulo.
  • Revisar la obra completa.
  • Etc.

Ahora bien, si tu objetivo es escribir un relato cada 15 días utilizando recursos o técnicas narrativas diferentes, las acciones que deberás realizar para conseguir tu objetivo es bastante menor que en el caso del objetivo anterior.

  • Aprender nuevas técnicas y recursos.
  • Escribir el relato cada 15 días.

Y, como decía en el título de este punto, una vez hayas descompuesto tus objetivos en acciones, vuelve a dividir para vencer y descompón las acciones en tareas.

Así, si tomamos como ejemplo la acción de documentarnos para escribir una novela, realizaremos tareas como las siguientes:

  • Buscar la documentación (libros, artículos, vídeos, etc.)
  • Leer todo el material (o ver fotografías o vídeos que te sirvan para documentarte).
  • Analizar y organizar la documentación para que te sea útil al escribir.
  • Etc.

Al igual que sucede con las acciones y los objetivos, no hay un número estandar de tareas para lograr cada acción, sino que este depende del tipo de tarea al que nos enfrentemos. Fíjate que el número de tareas para conseguir la acción de documentarnos es distinto al que tenemos que realizar para la acción “escribir el relato cada 15 días” (que, como recordarás, pertenece al segundo objetivo que te puse como ejemplo). En este caso, se desarrollarían tareas como:

  • Esbozar personajes y trama.
  • Escribir el relato.

A diferencia de lo que te sugería respecto a los objetivos (que selecionaras un número pequeño pero importante para ti), te recomiendo lo contrario para el caso de acciones y tareas. No tengas miedo en descomponer tus objetivos en un buen número de acciones y tareas. De este modo, cada vez que consigas completar una tarea, por pequeñita que sea, tu cerebro asimilará que está un paso más cerca de conseguir su objetivo final. Esto te animará y verás que, pasito a pasito, se anda el camino.

CREA TU CALENDARIO DE TRABAJO

 Todo el trabajo que has realizado anteriormente (objetivos, acciones y tareas) no te será útil si no lo marcas en tu calendario. Sé organizado y realista al marcar tus tiempos. No caigas en la tentación de ver tantísimas acciones y tareas y que te explote la cabeza con ellas. Para ayudarte, aquí te dejo un par de ideas para que temporalizar de la manera más adecuada las tareas en tu calendario.

  • Piensa cuáles de los objetivos los desarrollarás durante todo el año y cuáles sólo durante unos meses. Por ejemplo, tu objetivo será anual en el caso de “leer 3 libros al mes y analizarlos”. Sin embargo, si tu objetivo es “difundir mi novela que saldrá publicada en julio”, te llevará sólo unos meses de ese año.
  • Antes de agendar cada una de las pequeñas tareas, selecciona un espacio de tiempo para cada acción. Este puede ser repetitivo varias veces al año o sólamente realizarlo una vez. Por ejemplo, para el caso de la acción de “corregir la obra” (dentro del objetivo de “escribir una novela”) te llevará un tiempo (por ejemplo, 1 mes) después de escribirla. Diferente sería para la acción “escribir un relato” (dentro del objetivo “Escribir el relato cada 15 días con técnicas narrativas nuevas”). Esta acción será repetida a lo largo del año.

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Y tú, ¿te has marcado ya tus objetivos de escritura para los próximos meses? ¿Por qué no los compartes en “comentarios”? ¿Tienes otra manera de organizarte para conseguir tus metas como escritor? Cuéntame, cuéntame…

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RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

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