Como acabar de una vez por todas con tu libro

Hay tantas formas diferentes de crear como personas que se sientan frente a la hoja en blanco. Por eso, cada uno de nosotros tenemos que encontrar nuestra manera personal de trabajar, esa en la que nos sentimos cómodos y que además nos ayuda a concluir nuestros textos en un tiempo razonable.

Muchos de vosotros me habéis preguntado cómo podéis organizaros durante el proceso de escritura de un libro; en concreto, la mayoría me habéis preguntado por cómo escribir una novela. Como decía, al no haber dos escritores iguales tampoco existe dos formas idénticas de encauzar el proceso creativo. En esto no existen fórmulas mágicas. Sin embargo, vuestras preguntas me han animado a compartir la manera en que yo me organizo (que no es ni mejor ni peor que otras, símplemente es una más).

Plantillas para planificar el proceso creativo y de escritura de una novela - piopíalo    

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He elaborado unas PLANTILLAS para ayudarte a planificar el proceso creativo y de escritura de tu novela. Más adelante tienes el enlace para que puedas descargártelas sin coste. Por supuesto, aunque están orientadas a escribir una novela, tú las puedes adaptar para una obra de cualquier otro género (libro de relatos, poemario, ensayo, memorias…)

Como ya intuirás, el post de hoy va a ser algo distinto a los anteriores ya que, además de hablarte sobre cómo planificar la escritura de tu libro, me servirá para explicarte cómo utilizar mis plantillas. ¿Estás preparado? Pues ¡vamos a ello!

Tener claro el norte

O en otras palabras: márcate un objetivo bien definido. Objetivos del tipo “acabar mi novela” no son del todo concretos. Es conveniente que seas aún más preciso. Para ello, te sugiero que…

  • Te pongas un límite temporal: Como verás, en la primera plantilla te digo Objetivo: terminar de escribir mi novela antes de… Aquí puedes incluir un periodo de tiempo (antes de un año) o bien pensar en una fecha concreta (antes del 1 de febrero de 2017).
  • Pienses en un título para tu novela desde el principio: Fíjate en el efecto psicológico que tiene decir “voy a acabar mi novela antes de un año” o el que tiene “voy a acabar mi novela La verbena del tío Pedro antes de un año”. Es diferente, ¿verdad? Por supuesto, el título que pongas al principio no tiene porqué ser el definitivo. Vas a revisarlo y a valorar otras opciones (en el caso de La verbena del tío Pedro creo que tengo que valorar otras opciones…) Sin embargo, pensar en un título para nuestra obra (aunque sea provisional) indica que ya has dado el primer paso hacia su “nacimiento” (tu “bebé literario” ya tiene nombre) y, psicológicamente, ésto hace que nuestro objetivo cobre más fuerza.

Divide y vencerás

Te suena esta máxima latina, ¿verdad? Y es que todo está en los clásicos, por eso los seguimos leyendo. Voy al grano, que me voy por las ramas.

En este punto, nuestro objetivo, aunque bien limitado, es demasiado amplio. Te pones a pensarlo y… vaya, puede que te asuste un poco. Por eso te sugiero que lo dividas en varias partes. En mi opinión, una buena manera de hacerlo es fragmentar el proceso de creación de tu novela en cuatro fases:

  • Fase de preparación
  • Fase de redacción
  • Fase de reposo
  • Fase de corrección

La primera plantilla es para que asigines un límite de tiempo a cada una de estas fases. Cuando lo hagas, ten en cuenta lo siguiente:

  • Estas fases pueden solaparse unas con otras (a excepción de la fase de reposo): Una vez que estés redactando tu obra puede que tengas que hacer retoques o modificar cuestiones que habías elaborado en la fase de preparación. No te frustres por ello. Piensa en tu proyecto como algo vivo, que está evolucionando y creciendo. No tiene porqué suponerte un retraso en terminar tu libro, sino que será una mejora en tu novela.
  • Estas fases pueden durar más o menos de lo previsto: En ese caso, adapta tus planes a esa nueva realidad y piensa, como te decía antes, que es necesario para mejorar tu obra.
  • Sé realista con los plazos: Si estás empleando más tiempo del que inicialmente pensaste, quizá es porque te marcaste un plazo demasiado ambicioso o porque te han surgido imprevistos. En ese caso vuelve a rehacer la planificación. No tiene sentido que te fuerces a cumplir los plazos si te pones a escribir “deprisa y corriendo”. El resultado será peor de lo que tú puedes escribir.
  • No sucumbas a la pereza: De esto te hablaba en el artículo anterior. Ser flexible con los plazos es diferente a hacerse el remolón. No lo olvides.

Y seguimos dividiendo….

…hasta que queden pocos y cobardes (esto creo que no lo dijo Julio César, pero alguien lo habrá dicho).

De esto tratan las otras tres plantillas (de la 2 a la 4). He elaborado una plantilla para cada fase del proceso de escritura de la novela excepto para la  de reposo (aunque el motivo es obvio, más adelante te lo desarrollo).

Como verás, estas plantillas tienen la misma división:

  • Subobjetivos
  • Tareas
  • Acciones
  • Fechas (periodo y fecha límite)

Esta división prentende ir de lo general a lo particular. Para explicarme mejor, voy a hacer un repaso desde el principio:

Tenemos un objetivo que es acabar la novela X en un plazo de tiempo Y, ¿verdad? Este objetivo lo hemos dividido en cuatro fases: preparación, redacción, reposo y corrección. Pues bien, ahora cada fase la dividiremos en subobjetivos (es decir, las metas que queremos conseguir en cada fase), cada subobjetivo lo dividimos en tareas (o en otras palabras, qué puntos son necesarios que cumplamos para conseguir ese subobjetivo) y esas tareas en acciones (que son los hechos concretos que tenemos que llevar a cabo para cumplir con esas tareas). Por supuesto, todo esto tiene que tener sus límites temporales (recuerda: límites flexibles).

Ahora voy a explicarte las particularidades de cada plantilla:

Fase de preparación

Te he dividido esta fase en 4 subobjetivos que, en mi opinión, son necesarios para escribir la mayoría de las novelas. No obstante, esto es muy personal y quizás tú quieras añadir otros subobjetivos o deshechar algunos de estos. Los subobjetivos de los que te estoy hablando son los siguientes:

  1. Planificación: Es el tiempo que vas a dedicar a organizar todo lo que tienes que hacer en los próximos meses. Las tareas que puedes incluir en este subobjetivo son variadas, por ejemplo:  marcar los plazos de cada una de las fases. Como te explicaba antes, para conseguir realizar las tareas tendrás que llevar a cabo unas acciones. En el ejemplo anterior, esas acciones pueden ser: descargarte mis plantillas, modificarlas a tu gusto o crear las tuyas propias, tomarte el tiempo de rellenarlas, etc.
  2. Documentación: Para este subobjetivo las tareas pueden ser muchas: desde saber más sobre el contexto histórico de una época determinada hasta conocer cómo es una ciudad donde no has estado nunca. Igualmente, las acciones serán muy variadas. En el primer caso pueden ser desde hacer una búsqueda bibliográfica hasta ir a la hemeroteca y leer un determinado libro.
  3. Esquemas y esbozos: Puedes hacer muchos esquemas (o ninguno), pero, como verás en la plantilla, para mí hay tres “imprescindibles”:
    • creación de personajes
    • construcción de tramas
    • esquema del tiempo del discurso narrativo

    Estos serían las tareas del subobjetivo “Esquemas y esbozos”. Las acciones, ya las supones: en el caso de la creación de personajes las acciones pueden ser realizar una ficha sobre el carácter del personaje, otra sobre su evolución en la novela…

  4. Pruebas de escritura: Al igual que te comentaba en el punto anterior, para mí hay dos que son “imprescindibles”: la voz del narrador y el comienzo de la obra. Estas serían, por tanto, las tareas para conseguir el subobjetivo “Pruebas de escritura”. Las acciones serían, por ejemplo, hacer pruebas en narrador omnisciente, en narrador actor protagonista, etc.

Fase de redacción

Puede que estés pensando que, después de aplicarte tanto en la fase de preparación, la novela ya se va a escribir sola. Bueno, lo cierto es que te va a facilitar mucho el trabajo… pero tanto como para escribirse sola… pues no. Aún hay camino por andar (mejor, porque nosotros disfrutamos escribiendo).

Al igual que en la fase anterior, los subobjetivos de esta fase de redacción dependerá del tipo de obra que tengamos y de nuestras preferencias. Personalmente, divido esta fase en dos subobjetivos:

  1. Escritura: Sí, por fin vamos a comenzar a escribir nuestro libro. Una tarea puede ser escribir la primera parte del libro en tres semanas. Y una acción será, por ejemplo, escribir el primer capítulo en tres días de trabajo.
  2. Revisiones de ortografía y gramática: Como te comentaba en este otro artículo, aunque es necesario corregir lo que escribimos, obsesionarnos con la corrección puede que sea un freno para avanzar en la escritura de nuestra obra. Por esta razón, hemos previsto realizar una fase de corrección al final del proceso de cración de nuestra obra. Sin embargo, a medida que vamos escribiendo sí que podemos marcanos unos días para realizar una revisión ortográfica y gramatical y comprobar que nuestro proyecto va bien. A la hora de dividir este subobjetivo en tareas y acciones, y de poner una fecha para ellos, puedes tener en cuenta estos parámetros:
    • Que dediques más tiempo al subobjetivo de la escritura que al de la revisión.
    • Que planifiques las fechas de estas revisiones de manera consecutiva a las fechas de las tareas y acciones del subobjetivo de escritura. Para explicarme mejor, te pongo el siguiente ejemplo: Sólo puedo trabajar en mi novela los miércoles, de 16h a 19h. He previsto que un capítulo lo escribiré el miércoles 1 y el miércoles 8 de junio. Puedo programar la revisión para el miércoles 15 de junio de 16h a 17h.30h y el resto de la jornada dedicarlo a comenzar el capítulo 2.

Fase de reposo

 Ya te adelantaba en líneas anteriores que no he elaborado una plantilla para esta fase. El motivo es que durante este periodo dejarás la novela guardada en una carpeta de tu ordenador o en un cajón de tu escritorio y no tendrás que hacer nada con ella. El objetivo es que después llegues a la fase de corrección con cierta “distancia” de tu trabajo. Así leerás tu texto, en la medida de lo posible, con “ojos nuevos”.

Fase de corrección

Ya estamos terminando, pero lo que viene ahora tampoco es fácil. Tendrás que mirar tu obra con ojos críticos. La corrección es algo más amplio que revisar las faltas de ortografía, aunque esto también es necesario. Por esta razón, los subobjetivos que te propongo en esta fase son dos:

  1. Revisión ortográfica, gramatical y de estilo: Las tareas y acciones pueden ser similares a la de la fase de redacción: puedes revisar X palabras/capítulos/etc. en X tiempo.
  2. Análisis literario: En este caso es necesario que te marques tareas y acciones diferentes a la del punto anterior. Necesitarás analizar cuestiones más globales que quizás exijan que hayas terminado de leer tu obra por completo. Por ejemplo, una tarea puede ser analizar la coherencia de los flashback, y las acciones si éstos imprimen la tensión que tú deseas en el conjunto de tu obra, si la transición entre el presente de tu novela y la analepsis es apropiado, etc.

DESCÁRGATE AQUÍ mis plantillas para ayudarte a planificar y organizar el proceso de escritura de tu novela.

Espero que te sean de utilidad y que me cuentes en los comentarios de más abajo si te han servido, si las has modificados, si añadirías o quitarías alguna fase, subobjetivo, etc. Comparte tus ideas para que aprender todos juntos.

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RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

 

2 thoughts

  1. Hola Verbalina, muchas gracias…me gusto la información y la armare a mi estilo siguiendo tus recomendaciones, me gusto mucho lo que dices de guardar la obra y luego leerla de nuevo con ojos nuevos.Feliz y bendecido día.

    1. ¡Claro que sí! Cada uno tenemos una manera de trabajar y el material nos lo tenemos que adaptar. Gracias por pasarte por el blog.

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