Cómo comenzar una novela: elegir el momento de la historia (2)

Hemos oído y leído que las primeras páginas de nuestro relato o novela son las más importantes. Por esta razón, antes de enfrentarnos a la hoja en blanco es conveniente valorar cuál es el mejor momento desde el que comenzar a narrar nuestra historia.

Hoy retomo el tema del que te hablaba en el artículo anterior: Cómo comenzar una novela: elegir el momento de la historia (1). No voy a repetirte aquí lo ya dicho (puedes hacer clic sobre el título para leerlo de nuevo), pero me gustaría recordarte que hablé de la distinción entre el tiempo de la historia y el tiempo del discurso narrativo. Como ya te adelanté, en este artículo voy a exponerte las tres maneras en que puedes comenzar tu relato según el momento de la historia que hayas elegido.

Comienzos de una narración según el momento de la historia: ab ovo, in medias res, in extremas res

Sé que te has fijado en que he escrito “medias” y “extremas”, y que probablemente has consultado otros textos en los que se escribe “in media res” o “in extrema res” (sin la “s”). La Real Academia de la Lengua Española indica que la expresión correcta es “in medias res” (ver aquí) y que debe evitarse el uso incorrecto de “media”.

Si esto te resulta insuficiente, sigue leyendo y te explico un pelín más (si no te agrada este tema tan lingüístico, puedes saltar la lectura al párrafo siguiente). El motivo de que las expresiones correctas sean con la “s” (“in medias/extremas res”) es que son locuciones latinas que citamos de manera literal. No soy una experta en latín, pero gracias a que algo recuerdo de mi época de estudiante y, sobre todo, gracias a mi amiga Eva de la Cruz (que es “profe” de esta lengua y me ha despejado todas las dudas), puedo decirte que son expresiones en acusativo plural, de ahí que deba escribirse “medias” y “extremas”. Por el contrario, “in media re” o “in extrema re” son expresiones en ablativo (y sí, en este caso habría que quitar la “s” de “res”), que no tienen que ver con el uso que damos en castellano a esta locución. Y, hecha esta aclaración, volvamos al tema.

Hay tres momentos en que podemos comenzar una narración:

1. Ab ovo

2. In medias res

3. In extremas res

Ab ovo

Ab ovo es una expresión latina que significa literalmente “desde el huevo” y que podemos entender como “desde el origen”.

Estoy segura de que ya sabes cuál será el momento en que comenzarás tu novela si decides realizarlo “ab ovo”: desde el origen de tu historia o, en otras palabras, desde el inicio del planteamiento de la misma (recuerda que la historia puede dividirse en tres actos: planteamiento, nudo y desenlace).

En este caso observa que el tiempo de la historia (que como te comentaba en el artículo anterior siempre sigue un orden cronológico) y el tiempo narrativo coinciden.

Este tipo de comienzo es muy común y es probable que lo hayas utilizado en tus primeros escritos. Un ejemplo de ello lo tienes en los cuentos populares (recuerda Caperucita Roja, la Cenicienta, etc.)

Esta manera de comenzar la obra también se llama “ab initio”.

In medias res

Si traducimos del latín de manera literal, “in medias res” significa “hacia la mitad de las cosas”. Por tanto, si comenzamos nuestro relato “in medias res” lo estaremos haciendo desde uno de los momentos que componen el nudo de la historia, siguiendo la estructura en tres actos de planteamiento-nudo-desenlace. Explicado de otra manera: empezaremos hacia la mitad de nuestro tiempo de la historia.

Esto nos permitiría que en las primeras páginas ya sumerjamos al lector en uno o varios sucesos donde el conflicto de nuestra obra esté en su apojeo (recuerda que en el planteamiento el conflicto se enuncia, contextualiza, etc., pero no se expresa con tanta rotundidad como en el nudo).

De nuevo podemos volver a los clásicos (que siempre son muy modernos) para poner otro ejemplo. “La Odisea” de Homero comienza con un concilio de los dioses donde Atenea aboga porque Odiseo, que lleva muchos años en la isla de Calipso, regrese a su hogar. Mientras, el palacio del héroe se encuentra invadido de pretendientes que, creyéndolo muerto, quieren conseguir la mano de su esposa Penélope. Los hechos anteriores se cuentan como recuerdos o narraciones de Odiseo.

Pero, si comenzamos la novela por la mitad de nuestra historia, ¿cómo informamos al lector de todo “lo que falta”?

Estoy segura de que ya se te habrá ocurrido más de una respuesta a esta pregunta. Una de esas respuestas puede ser que no es necesario explicarle al lector esa parte de la historia. Puedes dejarlo a su imaginación por medio de la elipsis (en este artículo te hablo sobre cómo utilizar la elipsis).

Si, por el contrario, es necesario hacer partícipe al lector de ese fragmento de la historia pasada, puedes utilizar recursos como los siguientes:

  • Analepsis o flashback: Es un salto hacia atrás en el tiempo. Este salto hay diferentes maneras de realizarlo. Quizá el que primero pensamos en en hacer que un personaje recuerde un momento de ese pasado o bien se lo cuente a otro personaje. Pero también puedes comenzar un nuevo capítulo directamente en ese punto pretérito de la historia.

  • Por medio de referencias de otros personajes: a diferencia de contar toda esa parte de la historia que quedó en el aire, puedes informar al lector de ella por medio de “pequeñas pistas” (o referencias a ese pasado) que los personajes pueden ir ofreciendo a través de sus diálogos.

  • Por otros medios como un diario que encuentra algún personaje, una carta, artículos de prensa, programas de radio, etc.

In extremas res

A estas alturas ya supondrás (si no lo sabías antes) en qué consiste el comienzo “in extremas res”. Esta locución latina significa “el final del asunto”. En efecto, es lo que estás pensando. Si empiezas tu relato “in extremas res” lo estás haciendo narrando en primer lugar los hechos del final (o comenzado por el desenlace, si prefieres que lo ajustemos a la estructura en tres actos).

Esta forma de iniciar una narración es más habitual en el relato, y sobre todo en el microrrelato, que en la novela. Sin duda la novela más famosa con este tipo de comienzo es Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez.

Y ahora, ¿cuál es el mejor momento de mi historia para escribirlo en las primeras páginas de mi novela?

Hay tantas respuestas a esta pregunta como escritores y novelas por escribir. Como sabes, en literatura no hay una única manera de hacer las cosas y tú tienes que encontrar la mejor para la novela que estás escribiendo.

Pero antes de sentarte a escribir tu novela puedes poner en práctica este par de trucos que te ayudarán a valorar cuál es el mejor momento de tu historia para escribirlo en las primeras páginas:

  1. Haz un esbozo de la trama por orden cronológico y valora si podrías mejorar la tensión narrativa si comienzas tu historia en otro/s momento/s.

  2. Escribe distintas versiones de tu primer capítulo, narrando puntos diferentes de la historia como arranque de tu novela.

El resultado de estos ejercicios lo puedes valorar teniendo en cuenta los dos objetivos que te comentaba en el artículo Cómo comenzar una novela: Trucos y ejemplos para los primeros párrafos: y que te recordaba en el artículo anterior. No quiero volver a repetirme, por lo que aquí sólo te los enumero para recordártelo:

  1. Despertar preguntas en el lector.
  2. Que el lector pueda imaginarse un lugar y una época.

¿Cuál es tu manera preferida de comenzar una novela? ¿Y un relato? Cuéntame, cuéntame…

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RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

4 thoughts

    1. A mí me pasa lo mismo que a ti, pero quiero pensar que estoy narrando la historia de alguien como nosotros, que siente y piensa, y aunque parezca una persona normal, es especial como cada uno de nosotros. Algo complicado de explicar, pero espero que me hayas entendido.

  1. Respecto al artículo, a veces me gusta empezar desde el final, o en mi caso más reciente, sobre el pasado de mi personaje en forma de sueño. Y confieso que he escrito el principio muchas veces hasta que me agradó más lo que mencioné. Lo que aun tengo un poco de problema es en avanzar con el trama. Pero gracias por estos consejos muy útiles.

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