Cómo comenzar una novela: Elegir el momento de la historia (1)

Después de más tiempo del que me gustaría sin escribir en este blog (los que formáis parte de la Comunidad Verbalina ya sabéis que ha sido por una buena y feliz razón), he decidido abrir de nuevo esta serie de artículos con consejos y recursos para escritores retomando un tema que, al menos a mí, me ha producido algún que otro desvelo: cómo comenzar una novela.

Ya te he hablado en el artículo Cómo comenzar una novela: Trucos y ejemplos para los primeros párrafos sobre cómo puedes escribir la primera página de tu obra, y te he contado 7 trucos para ayudarte con estas primeras líneas (shh… no se los digas a nadie, que son un secreto). También en ese mismo artículo te hablaba de dos objetivos que puedes marcarte en estos párrafos iniciales. Te los recuerdo:

  • 1. Despertar preguntas en el lector: qué es lo que le ocurrirá a la chica del banco, por qué el anciano no ha recogido el paquete en correos, cómo el chico de la camisa a rayas ha podido llegar tan rápido a la escalera de incendios tras recibir la llamada de teléfono… Las primeras líneas de tu novela pueden evocar miles de preguntas y tendrán que ser tan sugerentes como para fomentar el interés por continuar la lectura. Esto lo conseguirás porque el lector intuye que su respuesta será relevante en las próximas páginas. De esta manera, estarás presentando el conflicto y el arco de tensión de tu argumento.
  • 2. Que el lector pueda imaginarse a los personajes en un lugar y en una época: con ello no sólo presentarás a los personajes y el escenario donde se desarrollará la historia, sino que además contribuirás a que el lector pueda imaginarse “como si estuviera viendo una película” lo que sucede en tu novela desde los primeros párrafos. El que evoques a los sentidos (la vista, el oído…) en estas primeras líneas te ayudará a “enganchar” al lector ya que, al imaginarlo, no sólo lo estará leyendo, sino que lo estará “viviendo”.

Sin perder de vista estos dos objetivos, en este artículo y en el de la próxima semana voy a abordar otro aspecto a tener en cuenta al comenzar una novela: elegir el momento de la historia más adecuado para que el lector no pueda separar su nariz de tu libro.

Como decía, para que este texto no resulte demasiado largo he decidido dividir este tema en dos. A continuación te definiré qué es el tiempo de la historia y qué es el tiempo del discurso narrativo. En el artículo siguiente te comentaré las tres maneras en que puedes comenzar tu relato según el momento de tu historia que hayas elegido.

El tiempo de la historia y el tiempo narrativo

Pues bien, comencemos reflexionando sobre el paso del tiempo. El paso del tiempo… Tras leer esta expresión quizás has esbozado una sonrisa recordando algo que ocurrió hace unos años. Eres consciente de que ese momento no volverá a repetirse… ¿o sí?

Es cierto que no lo podrás volver a vivir, pero sí lo puedes dar a conocer a un amigo que no lo presenció y volver a contarlo cuantas veces quieras. En cierto modo, esas son diferentes maneras de “revivir” lo vivido. Sé que no te estoy descubriendo la pólvora, pero quería hacerte este comentario para poder reflexionar sobre el tiempo como concepto literario.

En nuestra novela o relato, nuestros personajes tendrán, al igual que el ser humano, una relación inevitable con el paso del tiempo. Primero nacen, luego viven su infancia, madurez, etc. Sin embargo, como sabes, la novela es ficción y, como tal, el tiempo de ésta es creado por su autor/a. De este modo, puede concordar o no con la ordenación cronológica del tiempo “real” del personaje.

Así, a la hora de sentarnos a escribir tendremos un tiempo de la historia y un tiempo del discurso narrativo (o tiempo narrativo).

El tiempo de la historia: es el transcurso de los acontecimientos que vivirán tus personajes. En tu novela o relato, un hecho es la causa del suceso siguiente y también la consecuencia del anterior. Por este motivo, los acontecimientos se van encadenando en un orden determinado: el orden cronológico. Éste es el orden que marca el calendario y, por tanto, tú no puedes “intervenir” en él (aunque como autor te hayas inventado cada uno de los hechos que suceden en tu novela).

El tiempo narrativo (o de la narración, del discurso, del relato, de la novela…): es el orden en que has decidido informar al lector de los hechos que viven tus personajes. Éste es un tiempo más flexible ya que no transcurre bajo la dictadura del reloj, sino que tú puedes influir en él. Al igual que en la vida real puedes informar a un amigo de ese hecho que te sucedió hace años en el momento en que tú lo desees, cuando escribas tu novela puedes transmitir al lector los acontecimientos que viven tus personajes en el orden que tú quieras.

Al tener claros estos dos conceptos, teóricos como G. Genette han estudiado la relación entre el tiempo de la historia y el tiempo del discurso. Su conclusión es que estas relaciones se basan en el orden, la frecuencia y la duración.

En el próximo artículo abordaremos el concepto del orden, un elemento que, como verás, te será de utilidad a la hora de pensar en cómo comenzar tu novela.

Y tú, ¿tienes en cuenta estos dos tipos de tiempo a la hora de sentarte a escribir? Cuéntame, cuéntame…

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RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

6 thoughts

  1. Este comentario va referente a esas dos mellizas que han nacido hace poquito y…que de vez en cuando “para” llamar la atención de sus felices papás, les ponen nerviosos, por pequeñas cositas que les pasan, una tos, un moquito, una caquita suelta, un sin fin de sucesos, que a pesar de ser normales las cositas, les asustan un poco.
    Consejo, son más fuertes que sus padres, más vitalistas y pueden con todo, a pesar de que sean pequeñitas. Lo ireis viendo.
    Los tres primeros años son de grandes emociones, por todos esos avances que hacen en sus vidas. Los siguientes son más tranquilos. Pero todas las etapas de sus vidas son tan bonitas, que os emocionareis de todas ellas.
    Suerte y vivirlas intensamente.
    un abrazo.
    Ahora me paso a la etapa de alumna, gracias por volver

  2. Desde hace tiempo que querido escribir unas novelas, pero me pasa que no sé cómo comenzarla, sobre todo en el tema de la creación de los personajes de relleno sobre los personajes principales. Gracias por este articulo ansiosa por los próximos.

    Éxito en esta nueva estapa de tu vida como madre

  3. Muchas Felicidades por el nacimiento de tus mellizas!!!!

    Llevo tiempo queriendo escribir una novela, pero no me decido pues mi profesión es la de administrativa y este mundo se me hace un poco grande sobre todo a la hora de relatar los tiempos, que con este artículo me ha quedado bastante claro, gracias!!!

  4. Hola, Ruth. No sabía nada de tu maternidad. Enhorabuena por esos dos tesoros.
    Muy contenta por tu vuelta; se te ha echado de menos con esos estupendos artículos a los que nos tenías acostumbrados. Yo sigo haciendo mis pinitos intentando mejorar cada día.

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