La descripción de personajes

Sabemos qué historia queremos contar y quién la va a protagonizar. Hemos creado al personaje con mimo, lo hemos definido física y psicológicamente, hemos pensado en sus aptitudes y actitudes, e incluso en detalles de su vida más allá de las páginas de nuestro libro.  Para nosotros este protagonista no tiene secretos porque también éstos los hemos diseñado con precisión de orfebre. Entonces, ¿por qué a veces el lector no tiene una idea clara de cómo es?

Cuando trabajamos un personaje para una novela o relato, hacemos hincapié en configurar sus rasgos y en crear un  buen arco de transformación que le haga evolucionar de forma sólida a lo largo de la historia. Somos conscientes de lo necesario que es tener claro estos aspectos del personaje, por lo que utilizamos fichas, mapas conceptuales, esquemas o cualquier otra técnica que nos ayude en nuestro objetivo.

Sin embargo, nuestra labor como escritores no es sólo construir el personaje: también consiste en facilitar que el lector lo conozca. Esta es una de las dificultades que observo en algunos de los participantes en mis cursos y talleres. El motivo es que casi no se ha dirigido energía a pensar en cómo podemos presentárselo al lector. Por esta razón, a menudo se escribe una parrafada enumerando una cualidad tras otra. En algunas ocasiones esta enumeración puede ser suficiente, pero en otras resulta poco efectivo.

En este artículo voy a enunciar las dos principales maneras de presentar tu personaje al lector (directa e indirecta), y voy a explicarte los tipos de descripciones que puedes emplear para dar a conocer a tu protagonista. También te hablaré de cinco figuras literarias que te serán útiles a la hora de escribir tus descripciones. Por último te analizaré un ejemplo.

  1. Caracterización directa
  2. Caracterización indirecta
  3. Cómo describir a un personaje: Tipos de descripciones
  4. 5 figuras literarias que te ayudarán a describir a tus personajes
  5. Pongámoslo en práctica: analizamos un ejemplo

Caracterización directa

La caracterización directa consiste en explicitar los rasgos del protagonista. Presentar un personaje de forma directa encajaría con la idea que a priori tenemos de una descripción. Si, por ejemplo, quisiéramos comentar con María algo sobre Pedrito y ella no recordara quién es, nos pediría que se lo describiéramos. En ese caso, casi con toda seguridad diríamos algo así: “Pedrito es alto, simpático y tiene los pies grandes”.

Este tipo de descripción puedes utilizarla tanto en la voz del narrador como en la de un personaje (incluso el personaje puede describirse a sí mismo).

Caracterización indirecta

La caracterización indirecta consiste en que el autor insinúa al lector los rasgos del personaje, generalmente a través de sus diálogos, sus gestos, sus actos, su estilo de vida… El efecto que el autor busca es que el lector conozca (o más bien deduzca) cómo es el protagonista sin presentárselo de manera explícita.

Como ya supones, este tipo de caracterización indirecta cruza las fronteras de lo que podemos considerar la descripción “tradicional”. De las diferentes técnicas que puedes utilizar para mostrar a tus personajes de forma indirecta hablaremos en otros artículos del blog.

Cómo describir al personaje: tipos de descripciones

Es posible hablar de cuatro descripciones diferentes:

  1. Prosopografía
  2. Etopeya
  3. Retrato
  4. Caricatura

Prosopografía

No te dejes asustar por la palabreja (por cierto, proviene del griego prosop, que significa aspecto). Por tanto, este tipo de descripción es el que menciona las características físicas y el atuendo del personaje.

Etopeya

En efecto, esta es otra palabra que también heredamos del griego ethos que significa costumbre, conducta (de este término también nos ha llegado la palabra ética). La etopeya es una descripción de los rasgos morales y psicológicos del personaje, incluyendo tanto sus virtudes como sus defectos.

Retrato

El retrato es la descripción de la apariencia física y de las cualidades psicológicas del personaje. Si te gustan las fórmulas matemáticas podríamos decir que prosopografía + etopeya = retrato.

Caricatura

La caricatura es un retrato donde los rasgos y cualidades se presentan de forma exagerada y deforme, sobre todo se acentúan los defectos y atributos atípicos.

Ahora que conoces los 4 tipos de descripciones, me gustaría hacerte una pregunta: ¿Cuál de ellas te parece más adecuada para presentar a tu personaje? Te dejo un minutín para que pienses…

No sé si estarás de acuerdo conmigo, en mi opinión todas son útiles y no hay una mejor que otra. La descripción más adecuada para nuestro caso concreto dependerá de qué personaje estemos describiendo, qué importancia tiene dentro de la historia y qué tipo de texto estamos trabajando. Si has leído otros artículos de este blog, ya intuyes lo que voy a comentar en este momento: en literatura no hay reglas fijas. Valora cuál puede ser la más indicada a tu caso y, si dudas, ayúdate realizando pruebas. Y sobre todo: sé creativo.

No obstante, sí que puedo comentarte algún “peligro” en el que podemos caer a la hora de describir personajes: las parrafadas poco ágiles, largas y/o aburridas. En el próximo artículo te hablaré más sobre este tema, pero aquí te lo adelanto:

Intenta no abusar de las descripciones donde sólo se enumeran los atributos del personaje. Este tipo de descripciones suelen ser poco ágiles y en ocasiones caemos en la tentación de extendernos demasiado en ellas (y podemos aburrir al lector). Una sugerencia para evitarlo es trufar la descripción con las acciones del personaje o bien introducir alguna figura retórica de las que te hablo a continuación.

Algunos recursos que puedes emplear cuando describes a tus personajes

A la hora de describir un personaje puedes utilizar muchos recursos. Aquí tienes cinco figuras literarias que pueden servirte para enriquecer tus descripciones:

  1. Símil o comparación: se relacionan dos elementos que se asemejan. Su pelo es suave como la seda. En este ejemplo está claro que los dos elementos de este símil son pelo y seda. Como ves, se expresa una relación comparativa entre ellos.
  2. Metáfora: se sustituye un elemento de la descripción por otro con el que guarda parecido. A diferencia del símil, la metáfora no expresa de manera explícita esa comparativa. Todas las casas son ojos que resplandecen y acechan (poema de Miguel Hernández). En este caso, el elemento ojos sustituye a casas. Aunque las dos palabras aparecen en el verso, no se expresa ninguna comparación entre ellas.
  3. Hipérbole: se exagera alguna característica. Érase un hombre a una nariz pegado (Soneto de F. Quevedo). De acuerdo que el señor tenía una nariz enorme, pero ¿era tan larga para describirlo como un hombre pegado a ella? Quizás Quevedo ha exagerado un pelín, ¿verdad?
  4. Animalización: se atribuyen rasgos y cualidades de animales a personas. Carne de yugo ha nacido (poema de Miguel hernández). A esta persona (en el caso de este poema, un niño) el destino le tiene reservado trabajar muy duramente en el campo, como si de un buey se tratara.
  5. Cosificación: se atribuyen características de cosas a personas. Repartidos por las sillas del paseo, yacen algunos bultos durmientes (Luces de Bohemia, R. del Valle-Inclán). En este ejemplo, las personas que duermen en los bancos del paseo se cosifican al describirlas como “bultos”.

Estas figuras las puedes utilizar en cualquier tipo de descripción. Por ejemplo, estoy segura de que has leído en más de una ocasión metáforas y comparaciones en retratos, prosopografías y etopeyas. En estos casos, el objetivo del autor es embellecer o dar una mayor fuerza a su descripción con el empleo de estos recursos. Sin embargo, cuando se utilizan en la caricatura la finalidad que se persigue es otra: lograr la comicidad (si el texto es humorístico), la burla, el ridículo e incluso lo grotesco (si, por ejemplo, se emplea la caricatura a favor del esperpento).

Pongámoslo en práctica: analizamos un ejemplo

¿Has leído El largo adiós de R. Chandler? Basta leer el primer párrafo para encontrarnos con esta descripción de Terry Lennox:

“…Terry Lennox estaba borracho. El guardacoches había traído el automóvil hasta la entrada y mantenía la portezuela abierta porque el pie izquierdo de Lennox seguía balanceándose fuera, como si su propietario hubiera olvidado que le pertenecía. Aunque sus facciones eran juveniles, tenía el pelo canoso. Bastaba mirarlo a los ojos para darse cuenta de que estaba más borracho que una cuba pero, por lo demás, su aspecto lo asemejaba a cualquier joven de buena familia, vestido de esmoquin, dispuesto a gastarse demasiado dinero en uno de esos locales que sólo exiten para sacar los cuartos a tipos como él”.

¿Caracterización directa o indirecta? ¿Prosopografía, etopeya, retrato, caricatura? ¿Utiliza alguna figura retórica de las que hemos visto antes? ¿Tú qué opinas? De nuevo te dejo un minutín…

En este punto es donde vuelvo a insistir: en literatura no hay reglas fijas. Ahora verás por qué.

Creo que estarás de acuerdo conmigo en que Chandler realiza una caracterización directa cuando el narrador-protagonista presenta directamente al lector cómo es Terry Lennox: …estaba borracho (…) Aunque sus facciones eran juveniles, tenía el pelo canoso (…) su aspecto lo asemejaba a cualquier joven de buena familia, vestido de esmoquin, dispuesto a gastarse demasiado dinero en uno de esos locales que sólo exiten para sacar los cuartos a tipos como él.

Pero también habrás observado que hay una frase donde se describe al personaje por sus actos (algo propio de la caracterización indirecta): El guardacoches había traído el automóvil hasta la entrada y mantenía la portezuela abierta porque el pie izquierdo de Lennox seguía balanceándose fuera, como si su propietario hubiera olvidado que le pertenecía.

Sin embargo, este pasaje donde se describe a Lennox con su pie fuera del coche (caracterización indirecta) está precedido por un estaba borracho (caracterización directa). Esto contribuye a que el lector no tenga que “deducir” en qué estado se encuentra Lennox (que es el objetivo que se persigue con la caracterización indirecta), ya que lo sabe de antemano porque el narrador lo ha explicitado (que es la finalidad de describir de manera directa).

Por estas razones, es posible afirmar que en este fragmento se realiza una caracterización directa. Esta se enriquece con la descripción de la acción y actitud del personaje (la escena del pie fuera del coche). Aunque este último tipo de descripción podría formar parte de una caracterización indirecta, en este fragmento considero que no es así ya que el autor no pretende que el lector intuya o deduzca cómo es el personaje. Así, describir a Lennox desparramado en el coche sirve de refuerzo para subrayar algo (Lennox está borracho) que el autor ya ha explicitado en la voz del narrador.

Por otro lado, también habrás observado que se trata de una prosopografía, ya que se centra en los detalles que el narrador puede “ver” (los cuales son la apariencia y actitud de Lennox). No obstante, la actitud de Lennox y la opinión del narrador al final del fragmento (dispuesto a gastarse demasiado dinero en uno de esos locales que sólo exiten para sacar los cuartos a tipos como él) dan muestra al lector de que este personaje es derrochador y juerguista, cualidades que no tienen que ver con la apariencia (prosopografía) sino que son rasgos psicológicos (etopeya). Recuerda que cuando se describe tanto el físico como el carácter del personaje se realiza un retrato.

Entonces, ¿esta descripción es un retrato? Aunque estos detalles pueden apuntar a un retrato, creo que estarás de acuerdo conmigo en que en estas líneas hay un mayor peso de la prosopografía.

Me gustaría que ahora nos detuviéramos en el empleo de las figuras literarias. Aunque Chandler utiliza en algún momento la enumeración (sus facciones eran juveniles, tenía el pelo canoso), da agilidad a la descripción porque usa otros recursos como la comparación (su aspecto lo asemejaba a cualquier joven de buena familia) y la metáfora (estaba más borracho que una cuba). Además, como decía antes, en la descripción se hace referencia a la acción que está llevando a cabo el personaje (mantenía la portezuela abierta porque el pie izquierdo de Lennox seguía balanceándose fuera) y el narrador ofrece su propia opinión, algo exagerada (hipérbole): …el pie izquierdo de Lennox seguía balanceándose fuera, como si su propietario hubiera olvidado que le pertenecía.

Espero que con este ejemplo haya quedado más claro lo que te explicaba en este artículo. Sólo me queda animarte a ser creativo en tus descripciones. No te limites a enumerar atributos: indaga en los recovecos del personaje utilizando estas u otras figuras literarias y aprovechando sus gestos, actitudes, etc.

Y ahora, es tu turno: ¿cómo sueles realizar las descripciones de tus personajes? ¿Tienes alguna técnica que deseas compartir? Cuéntame, cuéntame…

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RUTH M. RODRÍGUEZ,  Verbalina Escuela de Escritura Creativa

 

One thought

  1. Por lo general observo a las personas que a diario recorren la ciudad, para hacerme de una idea como describirla. Así como en algunos sitios que suelo frecuentar(bancos, supermercados, sitios donde expenden frutas y legumbres, en mi comunidad, etc)

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